CAPRICORNIO

Horóscopo Negro Capricornio

Capricornio es el décimo signo del zodíaco. Simboliza la ‘sabiduría’ y se representa por una cabra con cola de pez. Es un signo de tierra junto a Tauro y Virgo, y en la trilogía de los signos de tierra, Capricornio representa la ‘siembra’. Su planeta regente es Saturno.

Los capricornianos nacen entre el 22 de diciembre y el 20 de enero.

Horóscopo Capricornio amor

El horóscopo Capricornio amor nos dice que es uno de los signos más estables en el amor.

Si eres capricorniana, eres una luchadora.

Cuando te interesa alguien lo dices sin rodeos: no te gusta perder el tiempo. E igual actúas cuando ves que la relación no va a ningún lado.

Eres desconfiada y no te dejas llevar por las circunstancias; necesitas tiempo para conocer a tu pareja y sentirte segura, de modo que puedas entregarte sin reservas. Esto significa que no te gusta jugar con los sentimientos de los demás, porque no te gusta que lo hagan contigo.

Te gusta ser sincera. Te cuesta enamorarte porque la desconfianza natural hacia los demás no deja que te abras de una. Por fuera pareces lejana, fría, seria, pero dentro de ti existe una gran pasión y grandes sentimientos esperando expresarse por la persona correcta. Lo que podría definirse como introvertida.

Esa desconfianza también produce que tengas pocas parejas y que tus relaciones tiendan a ser estables en el tiempo. Eres detallista y te gusta hacérselo saber a tu pareja.

Capricornio es uno de los signos más fieles.

Pides lo mismo que das, y cuando las relaciones se rompen, tiendes a ser rencorosa: no perdonas una infidelidad o un engaño fácilmente.

No te gusta el bullicio y prefieres refugiarte a solas contigo misma, eso te permite conectar con lo más profundo de ti.

En lo profesional, eres muy ambiciosa y te presionas demasiado para cumplir con tus exigentes parámetros, y, a veces, robas tiempo del amor para tu carrera. Eres decidida y analítica, y si estás segura de algo vas a por eso sin titubear (en el amor también).

Cuando te enamoras te vuelves amorosa, y nadie pensaría que esa persona fría y distante es la misma que comparte dulcemente la vida con su amado. Haces lo que sea si tu pareja te necesita y siempre estás dispuesta a echarle una mano.

Te preocupa mucho hacerle daño a quien amas. Eres empática y tratas de entender siempre lo que tu pareja siente, y necesitas que la conexión entre ambos sea efectiva y espiritual, no solo física.

Si bien Capricornio no es el más romántico de los signos, sí está verdaderamente comprometido con su relación.

Tu mayor virtud es la facilidad de ponerte en la piel del otro. En el caso de tu pareja, llegas a comprender muy bien cómo se siente, y sientes un gran respeto por quien amas. La generosidad es otra de tus características, y lo desprendida que eres en el amor, que te hace estar al lado de tu pareja cuando te necesita.

Lo que puede ser peor de tu personalidad es esa frialdad que muestras, con un toque de autosuficiencia y soberbia que enfada mucho.

Tu pesimismo –al que tú prefieres llamar realismo– muchas veces aleja a la gente, y tu carácter puede tener cierta tendencia a la monotonía; y es que no te gustan los cambios; y, por ello, prefieres una vida simple.

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Mujer Capricornio

No hay un modelo propio de mujer Capricornio.

Una mujer Capricornio puede destacar en las columnas de noticias sociales; sonreír, reservadamente, tras un candidato político, o aparecer trasteando con líquidos enigmáticos entre los tubos de ensayo de un laboratorio.

Son tantas las mujeres Capricornio que tienen una carrera, que se podría pensar que el amor y el matrimonio pasarían siempre a un segundo plano. Lo que hay que comprender es que las metas de Capricornio son la seguridad, la autoridad, el respeto y la estabilidad.

Poco importa que esas necesidades se satisfagan en frente de un encerado como profesora de escuela, tras un escritorio como ejecutiva, o al lado de un marido ambicioso, cuya vida social y hogareña ella pueda gestionar –denodadamente– con gracia y con cautela.

Es sorprendente cuántos nativos de Capricornio, de uno u otro sexo, tienen un inusual talento artístico.

De entre las mujeres Capricornio que puedas llegar a conocer en la compañía de algún teatro; o bien, desempeñándose en la profesión más vieja del mundo, es probable que ambas acaben por casarse con el artista principal, o con el dueño del teatro, en el primer caso; y con el más rico de sus clientes, en el segundo.

No vayas a pensar equivocadamente que es una mujer que nunca sacrificará su carrera por el matrimonio.

Si precisas que lo haga, una mujer Capricornio seguirá trabajando –de buen grado– para ayudarte en tu ascenso por la montaña del éxito, sin dedicarse a vaguear. Por otro lado, si no precisa hacerlo, va a estar encantada de disfrutar de su rol de esposa… toda vez que el “puesto” sea bueno, y la seguridad económica suficiente.

Uno de los rasgos más habituales y exquisitos de la mujer Capricornio es su natural aristocracia.

La gracia de sus modales no tiene parangón en el zodíaco.

Puedes conocer a una mujer Capricornio que medró en una cabaña de una sola habitación, activando las barreras del tren; o a aquella que es hija de un hombre que hace el turno por la noche en las minas de lignito; ahora bien, si no es ella quien decide hablarte de sus orígenes, tú vas a estar convencido de que procede de una de las viejas familias aristocráticas del lugar, y de que fue a de las mejores escuelas de educación social para señoritas. Tal es su sentido –innato en Capricornio– de la corrección social y de las apariencias y convenciones más conservadoras.

Si bien se presenta como una mujer práctica y prudente; la tristeza, el fatalismo y la depresión, propios de Saturno, tienen raíces mucho más profundas en su carácter. Bajo la fría superficie de Capricornio, el deseo físico es intenso, en mayor medida de lo que la mayoría sospecha, y nunca se satisface con relaciones superficiales.

Las mujeres Capricornio no creen en los sueños vagos de las personas inanes que miran al cielo mientras las nubes se deslizan cambiando de forma. Si piensas cruzar el umbral con una Capricornio en brazos, ten la seguridad de que los cimientos de tu casa sean firmes.

Seguramente, va a ser aprensiva en lo social, muy pendiente de la etiqueta, y va a mostrar preferencia por costumbres extrañas, como servilleteros de plata labrada y sillas tapizadas en petit point.

Despreciar a la familia de Capricornio sería un error terrible.

El hombre que se casa con una mujer Capricornio se casa con sus familiares, y de nada te servirá meditar que tu caso va a ser diferente, pues no lo es.

Muchas veces, la mujer de este signo es el único “sostén” de su familia, así sea en el aspecto económico o en el aspecto del apoyo moral, o en los dos.

En ocasiones, su honesto amor por la familia le va a hacer agradable el sacrificio, pero incluso cuando no sea así, su sentido de la responsabilidad y del deber le va a impedir evitar la obligación.

No discutas de política con el padre de tu mujer Capricornio, y si es preciso que critiques a sus hermanos o hermanas, intenta que la crítica sea “edificante” y se base en una franca creencia en sus potencialidades.

Es usual que Capricornio se halle con la carga de familiares pobres o impedidos; y es sabido que una mujer Capricornio corriente nunca dejará que el amor, por más candente que pueda llegar a ser, le haga desatender esas obligaciones.

Una mujer Capricornio comprenderá que debas pasarles cierta cantidad de dinero a tus progenitores semanalmente; y, probablemente, sea amiga de tus hermanos y hermanas. Capricornio, si es una saturnina prototípica, va a ser una genial esposa.

Es usual que el hogar de la mujer Capricornio dé la impresión de algo que se sostiene inmaculado

Con tanta sencillez y poco esmero que uno afirmaría que hay hadas y elfos ocultos en los rincones, que –después de medianoche– se ponen a trabajar laboriosamente, a lustrar y pulimentar, a cocinar y a adecentar. El último sitio donde se puede esperar localizar a esos seres imaginarios es en la casa de un Capricornio.

Si bien se le sentase uno en la punta de la nariz, una mujer Capricornio no creería en los duendes. Quizás un duende lograría mucho más de ella si, en lugar de insinuar que existe en un cuento de hadas, viniese –de manera directa– a decirle dónde está oculto su tesoro lleno de monedas de oro.

La mayor parte de los Capricornio reservan su fantasía para la historia y los hechos heroicos del pasado. Dado que reverencian la tradición y rinden homenaje a quienes han superado obstáculos hasta llegar al éxito, para la mujer Capricornio es más fácil conmoverse frente a las victorias del Çid que emocionarse con tus últimos proyectos “deslumbrantes”.

“Ocúpate del alimento y del alquiler antes de correr en pos de tus sueños” es el leimotiv de la mujer Capricornio.

La mujer Capricornio no encuentra nada ‘cautivador’ ni ‘alucinante’ en el descalabro.

Quizás debas compartir alguna causa con tu mujer Capricornio. Va a ser probable que infunda a sus hijos su hábito de economía y su respeto a la calidad. Ten paciencia cuando se trate de ayudar a tu mujer Capricornio a superar su falta de confianza personal.

En su amor, hay una riqueza profunda y más perdurable que la del amor frágil, abradador y exigente de otras mujeres.

Solo la prudente mujer Capricornio podría mirar en el fondo de los ojos de un sapo desmañado y torpe, y ver que –realmente– es un príncipe encantado.

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Hombre Capricornio

Como los legendarios y sigilosos vaqueros del Oeste, parecería que al hombre Capricornio le gustara estar solo, pero no es así realmente. En secreto, Capricornio se esfuerza por la el halago.

En sus sueños más íntimos, el hombre Capricornio es un romántico empedernido; sin embargo, su naturaleza está “encadenada” a Saturno. Va a haber ocasiones en las que un hombre Capricornio esconderá su frustración bajo actitudes bruscas; y otras en que te sorprenda con un humor inopinado y también incoherente, siempre de tipo irónico e incrédulo.

Un hombre Capricornio puede ser aburridísimo cuando se pone en ese trance de hacer “gracietas secas y retorcidas”.

Si le das la vuelta –como a un calcetín– a un estable y fiable hombre Capricornio, te hallarás ante un alegre soñador que ansía sentir de qué forma el viento le desordena el pelo y se embriaga con el dulce olor de los “halagos”: ávido de emociones y sediento de aventuras.

Ahí estabas, pensando que Capricornio sería un profesor genial, pero que, como enamorado, sería francamente lamentable. Y ahora descubres que tiene un corazón tan cálido y amigable como un agradable fuego de leña en una noche de invierno.

Sorpresas como la que acabo de describirte forman una parte de su naturaleza íntima. Lo más probable es que nunca dé rienda suelta a todos esos sueños etéreos de apasionados viajes.

  • Puedes insinuarle que te da la sensación de que bajo esa mentalidad conservadora arden fuegos ocultos; y, también, insistir en que deje espacios para realizar sus sueños más ocultos.
  • Puedes decirle que sueños como los que le deleitan te parecen los más coloridos, puesto que ningún sueño es tan ilusonante como el que verdaderamente sucede, y quizás se atreva a soñar varios de ellos, pero…
  • Cualquier día va a llegar a la cima de la montaña que se ha puesto como meta, y tú vas a estar junto a él, orgullosa de la determinación de tu hombre Capricornio, y contentísima de haber creído en la posibilidad de realización de sus sueños.

Capricornio hace tal y como si pudiese vivir sin halagos, y la manera en que reacciona cuando se le dice algo agradable es una prueba bastante contundente.

El hecho de que la especialidad de un hombre Capricornio sea el autoengaño no quiere decir que debas dejarte mentir: Como da la sensación de que no le agrada que le halaguen, le halagan cada vez menos.

La próxima vez que le ofrezcas unas bonitas palabras a tu hombre Capricornio, mírale las orejas.

El hecho de que no se ponga a zapatear ni a revolcarse en el césped como Leo, no quiere decir que no este muy, muy contento –y con la sensación de haber crecido tres metros–.

Un hombre Capricornio precisa que le vean como el tipo fenomenal que es, pero su naturaleza y los astros le “vedan” la publicidad.

En su juventud es probable que se muestre serio como un búho, al madurar su rictus va relajándose gradualmente y, si es un genuino hombre Capricornio, puede finalizar siendo el hombre de aspecto y comportamiento más juveniles de su entorno.

Si eres de las que les agrada llenarse con aperitivos y, después, comen de mala gana la comida, un hombre Capricornio no es para ti.

Una relación de amor con un hombre Capricornio, cuando acaba en matrimonio, es como comer el postre al final, ¡cuando toca!

Naturalmente, la inversión del proceso de envejecimiento en Capricornio puede hacerte meditar que en el rubro lealtad puede haber gato encerrado. Es cierto que no deberás preocuparte mucho por los desvíos de la Cabra cuando el romance es fresco y está húmedo de rocío, y asimismo es cierto que puede soltarse un tanto conforme tiene más edad.

Mas aun así, su lealtad es pero segura que la de la mayor parte de los otros signos solares, pues Capricornio prácticamente quema incienso en el altar de la familia.

Los nudos familiares le inspiran un sentimiento muy cercano a la reverencia, y esto es válido para la familia que ha creado contigo y para su familia de nacimien- to, que desde la niñez ha sido para el objeto de devoción.

No únicamente los defenderá, sino, si ex– tiembles las discusiones, la tensión impuesta por la fidelidad a las 2 familias puede ser causa de que se ponga taciturno y sombrío… y nada hay menos deseable en este planeta que un Capricornio taciturno y sombrío.

Muchos hombres de este signo prosiguen viviendo con su familia mucho después que sus amigos de exactamente la misma edad se han ido a gozar de las exquisiteces de la vida de solteros.

Un hombre Capricornio escogerá a una mujer capaz de ser buena madre.

Por último, Capricornio va a hacer un veloz estudio para cerciorarse de que sea hermosa o de que resulte físicamente atrayente.

  • Busca en el baúl esos papeles donde consta que tu familia desciende de los que hicieron la Revolución de Norteamérica y enséñale los muebles coloniales del comedor.
  • Una vez a la semana, invita a comer a su madre, y haz que se fije en lo bien que administras tus gastos.
  • No te olvides de comentar que el padre de tu hombre Capricornio es el caballero más cautivador que hayas conocido
  • Deja caer, como quien no quiere la cosa, a ese tío abuelo que fue de los primeros cooperadores de Ford; o a tu otro ancestro, el que peleó al lado de George Washington.

Prácticamente puedo asegurarte que si no pasas el examen de su familia, un hombre Capricornio no se casará contigo. Hay salvedades, claro, pero son tan escasas que es sencillamente imprudente apostar a que tu enamorado Capricornio pueda ser una de ellas.

Después de que la familia te haya propuesto matrimonio –quiero decir, después de que te lo haya propuesto él–, comienza a poner los puntos sobre las íes.

Hazle saber que su gente te chifla, pero que es con él con quien deseas compartir mesa y lecho.

Como hombre Capricornio se pone un tanto inquieto en presencia del sexo opuesto; por ahí, eso puede generar situaciones confusas que le muevan a lanzar alguna indirecta o a que se muestre áspero, firme e incluso indiferente.

Un bonito regalo para tu marido Capricornio va a ser un libro de poesías, cuanto más románticas mejor.

Si no le enseñas desde prontísimo el arte de expresar sus sentimientos, puedes acabar siendo una esposa a quien no le falta nada, cálidamente apreciada y venerada, con un marido que es un perfecto encanto… pero que emotivamente se “muere” de hambre.

Él considera que habrías de estar segura de lo que siente por ti. Para un hombre Capricornio, las declaraciones verbales y hermosas son innecesarias.

Como padre, un hombre Capricornio va a ser la personificación de la palabra.

Va a estar siempre y a la cabecera de la mesa, en los picnics también. Si bien le toca sentarse en la hiedra venenosa o cerca del hormiguero, en el momento en que os disponéis en torno al mantel extendido debajo de los árboles, allá donde se siente papá Capricornio será la cabecera de la mesa.

Además de esto, va a estar conforme con las grandes fiestas de aniversario y los alegres festejos de Navidad. En la mayoría de veces, el matrimonio de un hombre Capricornio es sólido, pero si Capricornio se percata de que se ha equivocado se irá sin pérdida de tiempo, sin darle una segunda oportunidad a su mujer.

Un hombre Capricornio odia el divorcio, de forma que esta actitud no es muy usual, pero cuando sucede, es definitiva.

Para tu hombre Capricornio, hacer el amor puede estar tan sujeto a horario y calendario como hacer las compras, despachar la correspondencia, ir al banco, visitar museos y galerías de arte o adecentar su compilación de armas y de trofeos.

Quizá te parezca frío y poco sentimental, pero recuerda que a un hombre Capricornio sigue interesándole el aspecto físico del amor mucho después de que otros maridos recurren a la poesía para expresar sus emociones.



Documental Horóscopo Negro Capricornio



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