ESCORPIO

Horóscopo Negro Escorpio

Escorpio es el octavo signo del zodíaco. Simboliza la ‘destrucción’ y el ‘renacimiento’, y sus planetas regentes son Marte y Plutón. Pertenece al elemento agua, y son Escorpio quienes nacen entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre.

Según la mitología griega, en una de sus versiones, el cazador Orión anunció que mataría a todos los animales de la tierra. Frente a semejante acto, Artemisa, la diosa de los ‘animales salvajes’ y de la ‘virginidad’, y su madre Leto, mandaron un escorpión para matar a Orión.

El animal persiguió al cazador hasta picarle y matarle, y los dioses entonces elevaron a ambos a los cielos en los dos extremos, de modo que cuando la constelación de Escorpio está apareciendo en la bóveda celeste, la constelación de Orión se oculta huyendo.

Horóscopo Escorpio Amor

Escorpio es intenso. Las personas que nacen bajo este signo tienen un poder inmenso de observación; lo cual les permite analizar y razonar todas las situaciones a las que se enfrentan.

Si eres Escorpio, sabes muy bien resolver problemas, aunque sean complicados. Si bien aparentas tranquilidad, bulles de energía interior. Eso obliga a los demás mortales a tratarte correctamente o a correr el riesgo de padecer relaciones desmesuradas.

Eres desconfiada por naturaleza, reservada. Sin embargo, Escorpio, te conviertes en la amiga perfecta y en la mejor consejera para quien necesite de tu ayuda, siempre y cuando no sientas que te han herido.

Tu excesivo sentido crítico lo utilizas tanto para los demás como para ti misma, eres tenaz y delicada, con un carácter fuerte y apasionado. En el horóscopo Escorpio amor, se sabe que el sexo y la intimidad son fundamentales para ti en la vida de pareja.

Tu carácter exigente hace que sea complicado seducirte, pero una vez que se logra, te vuelves de los seres más fieles que valoran la vida en pareja. Quien esté con una Escorpio sabrá que eres estable, pero deberá comprender tu lado aventurero, intenso y pasional.

Te encanta vivir nuevas experiencias y alimentas las aventuras en el amor de pareja; con eso sales de la rutina (que puede matarte), pues, de lo contrario, Escorpio,te cansas fácil y rápidamente.

Ese lado pasional tuyo, a menudo, culmina en celos y una posesividad excesivos, y tu pareja tendrá que ponerte límites; pues, si no, podrías asfixiarla e invadir continuamente su espacio.

Te gusta el sexo (aunque no confundamos, no se trata de promiscuidad) y experimentas con gran libertad; pero lo haces como un camino para conocer a esa persona que te interesa, como un modo de lograr más intimidad y a ver si tu intuición de Escorpio “ha dado en el clavo”.

Te gusta poner a prueba a quienes te gustan, y cuentas con un círculo exclusivo de personas que te rodean, a quienes les das acceso a tu candente corazón de Escorpio (pareja, pero también, amigas y amigos).

Sin embargo, en lo que percibes alguna amenaza, tiendes a protegerte: tu forma normal de protección es utilizar tu aguijón de Escorpio, y, por eso, a muchas personas les puedes parecer rencorosa o vengativa.

No eres una persona fácil, Escorpio, aunque después de que se te conoce, te abres como un libro. Apoyas, comprendes y te alejas cuando es necesario.

escorpio

Mujer Escorpio

La mujer Escorpio tiene una belleza profunda y enigmática.

Desde aquí podemos percibir la furia, cuando las mujeres Plutonianas oigan esta revelación: no hay mujer Escorpio que no se sienta ‘mujer’ de pies a cabeza, y tú lector, si estás enamorado de alguna de ellas, podrías preguntarte de qué hablamos. ¿Acaso no es obvio que su encanto y seducción son más que suficientes?

Adviertan que no decimos que tengan aspecto masculino, ni tenemos la pretensión de insinuar que no desempeñan su papel de fémina  magníficamente. Es solo que, en un nivel muy inconsciente, la mujer Escorpio preferiría ser un hombre.

Es el único secreto que la mujer Escorpio se oculta –incluso– a sí misma, y a buen seguro de que no le hace ninguna gracia que lo hayamos revelado.

En el momento en que la pequeña niña Escorpio ha entendido la diferencia entre zapatitos rosados y celestes, se resignará a utilizar los rosados, pero –en el fondo– no hay ningún atributo atractivo en la esencia del color rosa.

Sabemos de la mujer Escorpio profesora en el arte de mostrarse como una gata débil y vaporosa. Las mujeres Escorpio desprecian a los miembros de su sexo que fracasan como novia, esposa y madre, en el momento en que han asumido estos roles.

Una mujer Escorpio mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras que hace una espléndida demostración de ‘femineidad’; y lo va a hacer con más sutileza que las más masculinas Aries, Leo o Sagitario.

En ciertos casos, el varón desprevenido se va a llevar la enorme sorpresa cuando se “sacuda el arroz” de los zapatos y las ilusiones de los ojos.

Y la mujer Escorpio lo sabe… y sabe otras muchas cosas. Tal vez, otra muchacha se te lanzaría en los brazos y proclamaría a voces su amor desde los tejados.

Una mujer Escorpio se te aproximará andando de forma lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y –en privado– su mensaje.

Es increíble, pero las Escorpio son mujeres que pueden mostrarse seductoras en vaqueros, pantalones de montar o en zapatillas de baloncesto.

De cualquier forma, la mujer Escorpio es tan seductora como Mata-Hari; y, de cualquier forma se saldrá con la suya. No esperes que la mujer Escorpio entrecierre sugerentes y largas pestañitas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, además de ser independientes, tienen pestañitas cortas.

Por si fuera poco, con esos hermosos ojos enigmáticos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no precisan de más ornamentos. Susúrrale algo romántico que a otra mujer le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desvestirá de forma inmediata tus pretensiones más sinceras.

Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una mujer Escorpio cuando pierde su fuerte control sobre las intensas emociones íntimas de Plutón.

La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo.

En el momento en que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes poquísimas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es usual que una mujer Escorpio pueda reconocer a su futura pareja desde la primera mirada; y, de alguna forma, transmitirá –por un instante– lo que percibe.

En cualquier caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. La mujer Escorpio desea un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, ello implique que perturbe su individualidad. Espera que sea fuerte, masculino y más apuesto que el común de los hombres.

Y, para estar a la altura de la mentalidad de una mujer Escorpio, se precisa un alto grado de inteligencia; además de cierta familiaridad con la sabiduría abstracta y filosófica. Frente a tu aspecto, tus acciones personales te pueden otorgar muchísimos más puntos –antes de que ella se fije en tu físico–.

Cuando hayas logrado compartir tu intimidad con la de una mujer Escorpio, puedes estar seguro de que eres un hombre único e inusual. Tú serás el interés fundamental de su vida y, si es una mujer Escorpio prototípica, te va a apoyar con fidelidad e intentará complacerte con una intensa pasión.

En la mujer Escorpio, la pasión “hierve” hasta desbordarse, por más que la mantenga bajo el control severo de una actitud distante y fría –cara a los extraños–, y de que su aparente calma superficial haga pensar en terciopelo negro.

Si el objeto amado no llega a estimular ninguna de las dos pasiones –espiritual o física–, entonces la mujer Escorpio lo ignora completamente, con una frialdad de hielo. Sus virtudes son tan fantásticas, que puedes apostar a que sus vicios no le van a la zaga, de  modo que –mejor– piensa en sus puntos buenos. Si estás conforme, pues, piensa en sus puntos buenos.

Debido a su atracción por la investigación de lo oculto, la mujer Escorpio puede parecerte, al principio, un tentador “fruto prohibido”; impresión que se acentúa por efecto de la expresión extraña y profunda de sus ojos. Es cierto que estas mujeres se arrojan en ocasiones a “aguas peligrosas”, llevadas por su anhelo de entender la vida; y, como en ellas no hay el más leve indicio de temor, su busca puede llevarlas por ciertas rutas aterradoras.

Una mujer Escorpio prototípica renacerá de sus experiencias vividas sin perder ni fuerza ni pureza.

Asimismo, puedes esperar que la mujer Escorpio tenga un montón de secretos relacionados con su “personalidad”, y no se te ocurra intentar “apropiarte” de ellos. En esta la mujer Escorpio hay un ámbito de su privacidad que nunca alcanzarás, es una parte de su mente y de su alma que le pertenece únicamente a la mujer Escorpio y en la que no admite intromisiones de ningún tipo.

Una mujer Escorpio va a mostrar una fidelidad increíble hacia aquellos a quienes considere fuertes y dignos, pero aquellos a quienes considere débiles nunca alcanzarán el honor de su mirada. La mujer Escorpio es siempre muy selectiva con sus amistades.

En la naturaleza de una mujer Escorpio, hay una reserva innata de ‘constancia’ y ‘determinación’; toda vez que así lo decida, puede recurrir a estas cualidades a fin de que la asistan a dominar los excesos: desde la bebida y las drogas, hasta las peligrosas depresiones y esas habituales formas de venganza autodestructiva.

Tarde o temprano, es probable que la mujer Escorpio se interese por alguna forma de ocultismo, y que los viejos misterios y los mundos nunca vistos sean temas que se ganen su respeto; si bien los nativos de Escorpio puede pasarse la vida de extremo en extremo: desde el furor religioso al total ateísmo.

Una mujer Escorpio no precisa la legalidad del matrimonio para brindar el amor y la dedicación de una esposa.

Si por circunstancias que escapan de vuestro control, el matrimonio es imposible, te amará del mismo modo y sin reservas. Le importa un rábano lo que piensen los vecinos.

En la mayoría de estas situaciones inusuales, la relación es considerablemente más profunda y más seria que el amor superficial y ególatra que existe en más de un matrimonio lícito.

Las hipocresías de la sociedad no van a impedir –nunca– que la valiente mujer Escorpio vaya en busca del sol. No obedece a otra ley que la suya propia, y en su corazón Plutoniano tiene una compresión más racional que la mitad de las novias que balbucean embelesadas en pos de lo es tradición o costumbre. A pesar de su fuerte individualismo, la mujer Escorpio va a dejar que sea su marido quien lleve las riendas del hogar. Para ella, tu dicha va a ser siempre lo primero.

La mujer Escorpio espera que apuntes tan alto como tu capacidad te lo permita; y, si te quedas corto, eso puede costarte ciertos comentarios y observaciones bastante sarcásticas, especialmente si Mercurio tiene sobre ella influencias desfavorables.

Adora su hogar, que –por lo común– aparece refulgente de limpieza, buen gusto y comodidad. Para ellas, la limpieza de primavera es una celebración.

La mujer Escorpio es irrazonablemente desconfiada, incluso, cuando no haya razón para sospecha alguna; de manera que imagínate lo que puede pasar si halla algún rastro de infidelidad real.

En cambio, carece de sentido que sospeches de ella, por más ocasiones que surjan –y no te quepa duda de que habrán muchas–, puesto que la mujer Escorpio jamás deja ver sus sentimientos más profundos. Tómala o déjala, y lo más probable es que la tomes, pues a la mujer Escorpio es prácticamente imposible dejarla. En el mejor de los casos, su recuerdo te hostigará toda la vida. Fuere como fuere, te has topado con una mujer muy singular.

Una mujer Escorpio puede decirte, precisamente, en quien puedes confiar y a quien debes observar. La mujer Piscis tiene exactamente la misma capacidad, pero tiende a ser demasiado “blanda” en la crítica, siempre esta predispuesta de manera benévola a buscar disculpa para los fallos de los demás. La mujer Escorpio, no.

En el ámbito económico, la mujer Escorpio es plenamente impredecible.

Recuerda que por más que se sacrifique y se las arregle con poquísimo dinero para lograr un objetivo planteado, es demasiado orgullosa para pasarse la vida en un entorno sórdido; y se resentirá y amargará mucho si se ve obligada a hacerlo a lo largo de demasiado tiempo.

Uno de los peores rasgos de los nativos de Escorpio, ya sean varones, ya sean mujeres, es su negativa a ver ningún otro punto de vista que no sea el suyo cuando están en juego las emociones.

Su natural interés por el sexo opuesto, incluso si es platónico, te va a dar motivo para estar tan receloso de ella, como ella lo está de ti.

En el caso de que tu madre criticara su forma de cocinar, probablemente la mujer plutoniana se olvide de invitarla a cenar a lo largo de varios domingos seguidos.

En una mujer Escorpio, el sentido de la justicia es tan fuerte como el sentido de la venganza, cosa que la mayor parte de la gente olvida.

Escorpio recuerda todas y cada una de las bondades, y asimismo, las devuelve sobradamente. Con los pequeños, es posible que en sus expresiones de amor falten matices de ternura y demostraciones abiertas, pero de todas formas los pequeños van a percibir la profundidad de su devoción y se van a sentir emotivamente seguros pues nunca les va a faltar amor.

Una madre Escorpio no permitirá que los talentos de sus hijos pasen desapercibidos o se desaprovechen.

Dedicará muchas horas a estimularles en la persecución de metas elevadas, y va a estar siempre lista para brindarles el apoyo que necesiten. Es una madre que les va a enseñar a hacer frente a las contrariedades con exactamente el mismo valor del que hace gala, pero que puede cegarse a la hora de ver los defectos de sus hijos y, naturalmente, si no se los reconoce y se los corrige a tiempo, esta actitud puede provocar muchos inconvenientes.

Escorpio aplastará a cualquiera que, en su opinión y de la manera que fuere, suponga una amenaza para la dicha de sus hijos; y tememos que eso incluye a su marido. Si es más riguroso con los pequeños de lo que ella cree que ha de ser, no le agradará nada.

Si bien en ocasiones pueda estar a puntito de “ahogarte” en su pasión de vivir, si os halláis en una verdadera tormenta, una mujer Escorpio, con su lógica fría y serena y su fuerza de acero va a ser una tabla de salvación.

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Hombre Escorpio

Si te has enamorado de un hombre Escorpio, y la palabra “pasión” te asusta, ponte un calzado deportivo y escapa tan rápido como si te persiguiera King Kong, puesto que Escorpio y pasión son términos sinónimos.

Y no hablamos solo de “pasión romántica”, si bien esta pueda ocupar el primer sitio de la lista, sino que nos referimos también a la intensidad apasionada con que se toma la política, el trabajo, la amistad, la religión, familia y también hijos, la ropa, la vida, la muerte y cualquier otra categoría que pudiera ocurrírsete.

Un hombre Escorpio no es exactamente la mejor contestación a tus necesidades psíquicas, si eres de aquellas a quienes les repelen los excesos de sensibilidad.

En su interior, sus pasiones están tan candentes como aquella estufa con la que te quemaste la mano cuando tenías tres o cuatro años y te empeñabas en tocar lo que no debías. Posiblemente, ese hombre sea lo mismo. Recuerda que tu mano estuvo ardiendo a lo largo de semanas, tras aquel episodio con la estufa, cuando eras pequeña.

Aquello que afirmaba la abuela, de que más vale prevenir que sanar, es tan válido para las quemaduras de una estufa como para las picaduras de Escorpión, de modo que ándate con cuidado.

  • Quizá, logres “mantener bajo control” las llamas, y, entonces, habrás conseguido un poderoso fuego para calentar tu hogar a lo largo de toda la vida.
  • Quizás tú misma te tomes con pasión las cosas.

Si tu pasión tiene un termostato automático que te permita regularla cuando la de él está al rojo vivo, estás a salvo. En lo que se refiere a vosotras, las que habéis decidido que estáis a salvo en una relación Plutoniana, veremos si hallamos qué es lo que se oculta tras sus ojos hipnóticos y penetrantes.

En una palabra, el  Escorpio es insuperable.

Si tiene suerte, el mantendrá la tapa de manera firme asegurada a lo largo de toda la vida, pero una herida profunda puede hacer que todo vuele con una refulgente explosión, alucinante de observar, siempre y cuando no estés en la línea de destrucción directa.

Escorpio te va a dejar perpleja con sus dos rasgos gemelos, la pasión y la razón. Un hombre plutoniano es algo más que inteligente, y si es un ejemplar muy evolucionado, tiene –asimismo– una honda vena filosófica que le lleva a indagar en los misterios de la existencia y a acercarse mucho a las respuestas.

Hay nativos de Escorpio que pueden llevar una existencia espartana en una habitación parca, negándose todas las comodidades por alguna obscura razón virtuosa, pero su auténtica naturaleza es sensual.

Claro que, posiblemente, conozcas a un Escorpio de aspecto tan absolutamente inocente, con un encanto juvenil que te desarme y que con su falta de actitudes seductoras te ha persuadido de que eso del apasionamiento es una “exageración”.

Son hombres de carácter explosivo que pueden dejar cicatrices para siempre. Cuando el Escorpión ataca con su mortal cola, la picadura es atroz.

Como todas las otras emociones, la decepción no se trasluce en esos rasgos pétreos, y sus reacciones están rígidamente controladas, incluso sus pretensiones románticas.

Si hay buenas razones para eludir una relación, Escorpio va a arder por su parte interior, mientras que, cara al exterior, proyectará una glacial indiferencia. Asimismo, es capaz de torturar atrozmente a una chica antes de decidirse al fin a cogerla de los pelos y llevársela a rastras a su jungla de madreselvas. En ese instante, está actuando sencillamente el deseo de Escorpio de sostener la dignidad a toda costa.

La gente de Plutón puede enseñar un horror monjil al pecado –una actitud que genera líderes de intenso fanatismo religioso– o dejarse llevar por la curiosidad de penetrar en los más oscuros rincones del misterio humano.

Cada Escorpión tiene sus propios valores, y se despreocupa por completo de lo que piensen de él el resto de los mortales. Si bien le agradaría ser respetado como un buen ciudadano, si la condición de parecerlo interfiriera con sus ideas o con sus metas.

Eso de ser respetado pasa a “importarle un rábano”, y lo que susurren de él pueden irse allí mismo a donde domina Plutón. Ninguna resolución esencial se va a ver influida por la opinión de amigos, familiares, vecinos o enemigos… ni por la tuya, lamento decírtelo.

Es una experiencia verlos bajo las negras nubes de la contrariedad.

Es extraño que se hunda en la envidia o en la autocompasión, pues no por casualidad es de los que piensan que la vida no les debe ni un céntimo. En lugar de ofenderse y poner cara larga cuando se presentan verdaderos inconvenientes, Escorpio los ataca sin vacilar.

Como el eterno misterio femenino es el arma protectora –y ofensiva– más potente de una mujer, verte desposeída del tuyo puede darte la sensación de estar un tanto desvalida.

Es un hombre inusual y fantástico, capaz de compartir entre hombres una jarra de vino y un humor picaresco y atrevido como el del Arcipreste; y, asimismo, de sacar de su naturaleza profunda y también inmejorable los atributos que le transformen en un enamorado tan tierno y frágil como Bécquer.

Por sus inescrutables razones puede ser atroz en ocasiones, y hasta posiblemente exhiba una veta de humor sádico y afirme, en presencia de amigos, que eres gordita, torpe, regañona e imbécil. No va a ser quien exhiba sus emociones reales delante de todo el planeta como un escolar frágil.

Si eres demasiado sensible, siempre vas a estar llena de magulladuras. Escorpio es capaz de entrar en erupción como el Vesubio en sus mejores días si por casualidad parpadeas cerca de un hombre, porque se te metió una pajita en el ojo, y si llegas a darle verdaderos motivos de sospecha; entonces, lo menos que se puede decir es que eres una mujer muy valiente.

Las mujeres le hallarán irreprimiblemente atrayente, pero recuerda que si alguien tiene la fuerza suficiente para resistir estos continuos halagos y tentaciones, es Escorpio.

Nunca aceptará de sus hijos haraganerías ni frivolidades.

Con un papá Escorpio, los niños no van a tener muchas ocasiones de pensar en falsos valores.

Si bien les amará con el franco apasionamiento que pone en todo lo que le resulta de interés, Escorpio no les soportará estupideces.

Son muchos los hijos de progenitores Escorpio que, tras haber sufrido de pequeños, y en especial en los años rebeldes, bajo su mano déspota y la rigidez de su disciplina, de adultos entienden cuánta suerte tuvieron al contar con la solidez de su guía.

No hay otro padre de quien los pequeños puedan aprender tantas verdades sobre lo que es verdaderamente la vida.

Es capaz de hacer gracietas y de reír con ellos, y de darles la sensación de la libertad, pero la frontera va a estar trazada y los pequeños van a saber que no deben cruzarla.

Un pequeño susceptible puede sentirse arrollado e invadido por el poder de Escorpio, y retraerse en una introversión neurótica, miedoso de provocar su desazón.

Entonces, te va a tocar a ti recordarle que –en ocasiones– el aprecio y la ternura dan mejores resultados que su frecuente actitud inflexible y crítica.

Él es el hombre y tú eres la mujer, y, si tienes algún asomo de duda, te la disipará de forma tan indudable que no precisarás más de una lección.

Si, un marido Escorpio a quien su mujer realmente comprende se va a mostrar tierno, benevolente y considerado, y retribuirá su fidelidad con esa forma de amor que la mayor parte de las mujeres solo conocen, de haberla leído en los libros; agárrate fuerte, pero mantén los ojos bien abiertos, pues con él alcanzarás horizontes que siempre van a estar vedados a las tímidas.



Documental Horóscopo Negro Escorpio



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