GÉMINIS

Horóscopo Negro Géminis

Géminis es el tercer signo del zodíaco. De condición mutable, simboliza la ‘concreción de la conciencia’ y está representado por los héroes mellizos Cástor y Pólux, hijos de Leda y hermanos de Helena de Troya. En latín, se les conocía como gemini (‘gemelos’), y en la mitología griega como Dioscuros.

Géminis es un signo ‘dual’ y ‘contradictorio’, esto puede hacer que los geminianos sean algo complicados, pero siempre interesantes, imposible aburrirse con ellos. Es un signo de aire regido por Mercurio.

Horóscopo Géminis amor

La “libertad” es uno de los valores de Géminis, y si se sienten presionados tienden a escabullirse.

Como mujer Géminis, y en el horóscopo Géminis amor, tu versatilidad es muy grande, pero también tienes tendencia a contradecirte. A veces, esta característica te hace un poco “difícil”.

Sin embargo, eres muy cariñosa, si bien tus valores de independencia son muy marcados, por lo que valorarás en extremo sentirte libre y contar con un espacio propio para no asfixiarte. No te gusta dar demasiadas explicaciones.

Aunque puede parecer que no te gusta el compromiso, la verdad es que te entregas al máximo en una relación, y amas sorprender a tu pareja. Te gusta que haya una excelente comunicación para que tu verdadera personalidad aflore.

Gesticulas mucho al hablar y abarcas más de un tema a la vez, eres polifacética. Curiosa e inquieta, buscas estar informada de cuanto ocurre a tu alrededor y tienes una gran capacidad de adaptación, eso te permite afrontar las situaciones más diversas.

Eres tolerante con quienes te rodean, pero no te gustan las personas demasiado “emocionales”. Te sientes atraída por quienes puedan seguir tu conversación: culta y variada.

Te caracteriza una gran inteligencia y te gusta saber mucho de todo, aunque sin profundizar demasiado en una sola materia. Te gustan los hombres curiosos, pero no los obsesivos ni celosos.

Detestas la rutina y, en el amor, consideras que es la tumba de las relaciones.

Siendo Géminis, te encanta improvisar y amas las iniciativas que se acometen sin un plan previo. En el sexo, todo es interesante y novedoso y no te atraen las personas demasiado estructuradas en este ámbito; pero tampoco las más afectuosas y en extremo cariñosas.

La mujer Géminis tiene mente rápida y necesita de cambios. Quien esté contigo deberá entender esta faceta tuya, para que no te sientas agobiada.

En el horóscopo Géminis amor, los mejores signos –definitivamente– son Leo y Acuario, aunque se relacionan muy bien con otro Géminis. Con Aries, Libra y Virgo puede mantener relaciones estimulantes, y con Tauro o Sagitario, las más apasionadas parejas. Por el contrario, con Capricornio no le va nada bien, y con Cáncer, Piscis o Escorpio los desencuentros harán imposible una relación medianamente sana.

Necesitas de una pareja que no le tema a las aventuras y que sea capaz de “regenerarse” y “cambiar” al mismo ritmo que tú; porque no crees en que la pareja sea ‘unidad’, sino ‘dualidad’.

En el aspecto negativo, las personas de este signo suelen presentar doble personalidad: dicen una cosa y hacen otra; hablan a espaldas de los demás y podrían llegar a ser considerados mentirosos y falsos. Se distraen con facilidad y tienen poca concentración.

Géminis puede ser un signo muy ‘caprichoso’ que maneja perfectamente el juego de la seducción.

geminis

Mujer Géminis

Cásate con una mujer Géminis y ya está. Mientras su psique evoluciona constantemente, al mismo tiempo, te dice qué es lo que está pensando. Pero, si miras bien adentro –en su interior–, verás oculta, entre el todas las personalidades que conforman a la mujer Géminis, a una romántica, capaz de probar una ‘pasión intensa’, si eres capaz de lograr que la fusión mental, espiritual y física sea completa.

Ahora bien, cómo lograr que la faceta romántica de la mujer Géminis se desarrolle –sin dejar de disfrutar de todas las “demás mujeres” ocultas en la personalidad de la mujer Géminis– puede ser un inconveniente.

Lo que puedo decirte es que una sola Géminis es igual a múltiples mujeres; pero me temo que puedes tener severos problemas de jaqueca al intentar hallar la manera de “separarlas”.

La edad puede ser un dato esencial de lo que puedes esperar; pues hasta el momento en que “las gemelas” maduran, el romance no es más que un juego para ellas.

En un primer momento, Géminis va a caer en un arrebato de éxtasis por obra de tu sonrisa, de tu voz, de tu manera de caminar; pero, no por eso debieras de “bajar la guardia” con una mujer Géminis.

Las mujeres de Mercurio no son tan “falsas” de corazón como podría parecer en ocasiones. El amor es, sin duda, una manera de expresar sus buenos sentimientos –siempre que la mujer Géminis esté realmente enamorada–; y, de hecho, la mujer Géminis tiene, cuando menos, el doble de cosas para expresar que otro tipo de mujeres.

Un hombre del mismo signo puede ser productor, vocalista, marinero, letrado, actor, viajante de comercio y presidente de varios Consejos de Administración, todo al tiempo; y, de esta forma, va a estar expresándose hasta el infinito. Pero una mujer Géminis –hasta hace bien poco– no podía desempeñarse realmente bien con todo eso, sin que la considerasen un tanto “extraña”.

Sin embargo, en el presente estado de nuestra sociedad, incluso una carrera profesional no le ofrece las mismas ocasiones que su vida sentimental para poner a prueba sus “miles y miles de teorías”; y de llevar a la práctica el ejercicio de sus sentimientos.

La mujer Géminis precisa que la compadezcas, no que te enfurezcas con ella. Le resulta muy difícil –y doloroso– interesarse por una sola persona al mismo tiempo.

Al tiempo que le impresiona la capacidad mental de un hombre y su inteligente sentido del humor, repara en que a él –probablemente– no le agrade el arte y no cuente con una honda sensibilidad para la música y la poesía. Sin embargo, la mujer Géminis logrará arreglárselas sola con la perplejidad que le causa su complejo carácter, sin “cargarse” a nadie por ello.

La mujer Géminis goza de todos y cada uno de los aspectos sentimentales de una relación, y no tiene el más mínimo reparo en iniciar múltiples conquistas. Nunca habrás conocido a una mujer que te haya deleitado más con sus variadas e imaginativas formas de quererte; y con la te hayas sentido más atraído por su variedad de encantos.

Una mujer Géminis puede desempeñar a la perfección el papel de “chica loca” y adular a un pobre hombre desvalido que haya “caído en sus redes”; hasta hacerle perder la cabeza y hacerse con su talonario.

Cada uno de los hombres que conoció a una mujer Géminis, tuvo la percepción de que la veía como una persona absolutamente diferente de como la veían el resto hombres (que del mismo modo creían conocerla).

La mujer Géminis suele ser una modelo excepcional. Cuenta con esa naturaleza poliédrica que la hace misteriosa y sugestiva. Sus retratos son el perfecto ejemplo de la forma en la que el “ojo de la cámara” descubre todas y cada una de las mujeres contenidas en una mujer Géminis.

La mujer regida por Mercurio ansía “quedarse”, pero no lo logra. Ella encuentra una virtud diferente en cada nuevo hombre que conoce; mientras busca –infatigablemente– a aquel que reúna todas y cada una de las cualidades que precisa para ser feliz.

Una joven mujer Géminis te seguirá en cualquier cosa en la que te aventures

Desde el submarinismo, hasta las carreras de vehículos, el ciclismo o el bádminton. Para ella, será muy enriquecedor disfrutar de todos los deportes al aire libre, sin dejar de aparecer tan delicada y femenina como un “pompón”, ni de tener una mente veloz y aguda como un látigo.

La aguda mente de la mujer Géminis “aparecerá”, de manera inequívoca, siempre que un tema nuevo despierte su curiosidad. Su predisposición mercuriana le dejará ver todas las “complejidades” de tus ideas creativas; y, probablemente, te aporte ciertas sugerencias de su cosecha.

Ahora bien, debes tener presente que, aunque una mujer Géminis puede pensar que está francamente enamorada, al mismo tiempo puede notar que otros hombres son atractivos. Salvo que esté cerca de ti todo el tiempo, es capaz de olvidarte con más velocidad que una mujer nacida bajo cualquier otro signo solar.

Hasta el momento en que aprenda a supervisar su tendencia a la actividad constante, su negligencia en el cultivo de la paciencia y la estabilidad, la mujer Géminis puede complicarse tremendamente la vida… y complicártela también a ti.

Por fortuna, para los hombres que se enamoran de ellas, las mujeres Géminis se asientan con el tiempo y el auto-conocimiento; y llegan a interiorizar una comprensión muy profunda de su propia naturaleza antes de que pueda ser demasiado tarde.

En el momento en que le hayas declarado tu amor, y ella te haya admitido, bien puedes compadecer a todo los hombres que están “condenados” a una vida entera de monogamia con una sola mujer.

  • La esposa “Número Uno” va a ser capaz de amoldarse a todo cuanto aguardes de ella. Esta esposa nunca te va a poner mala cara si cambias de trabajo y debéis ir a vivir a otra ciudad.
  • Tu esposa “Número Dos” va a ser ‘antojadiza’, es esencial que lo tengas presente. Es una esposa a la que la vida no le afectará con facilidad y que no se va a dejar llevar por prejuicios ni por ideas preconcebidas.
  • La esposa “Número Tres” se va a sentir ‘hastiada’ y ‘deprimida’ por la rutina del cuidado de la casa. Las camas van a estar sin hacer, y los platos van a “dormir” en el fregadero, mientras que sueña lúcida, lee o hilvana el razonamiento de una comedia romántica. Se compadecerá de las frustraciones que le ha impuesto la vida. De cuando en cuando, esta esposa puede armarte un tremendo lío económico. No permitirá que los niños la frenen, pues, indudablemente, siempre va a estar llena de proyectos (para olvidarlos luego) mostrándose sobreprotectora. Posiblemente, los pequeños no siempre la obedezcan, pues un día se va a inclinar a ser severa y al siguiente se ablandará, pero a los niños les encantará tener largas charlas con ella. Su imaginación va a estar a la altura de la de ellos, y todos se divertirán juntos.
  • Tu esposa “Número Cinco” va a ser una magnífica ama de la casa, especialista en las artes de encender velas, cultivar flores y hacer lucir los objetos de plata. Puedes invitar a cualquiera a cenar, a tu jefe o al presidente de tu comunidad, y se va a mostrar tan jocosa y cautivadora que los convidados se resistirán a irse. Va a organizar su vida de forma eficaz y sin esmero, se va a vestir como una modelo y le encantará el teatro.

Todos y cada uno de los casados de la ciudad se van a poner verdes de envidia en el momento en que te vean todos los días con una mujer diferente. Y, si te preguntan de qué forma lo lograste, hazte el estúpido. (No olvides que la poligamia no es legal.)

Tu mujer Géminis nunca va a viajar en tren cuando pueda ir en avión. Nunca se va a quedar muda cuando pueda charlar. Nunca sorteará el bulto cuando pueda asistir. Y si puede correr, nunca andará.

La mente de la mujer Géminis está repleta de tantas ideas, y su corazón de tantas esperanzas, que puede parecer que precisa una computadora para discernirlas todas.

¿O precisa, sencillamente, a alguien que sea capaz de correr junto a ella y lanzar con ella sueños al aire, desde hoy hacia el porvenir?

Si eres ese hombre, la mujer Géminis nunca se atreverá a mirar por encima del hombro para ver si estás cerca. Dentro de ella hay un temor, profundo e inexplicable, que le impide “mirar jamás”.

Cuando, por último, alcances su velocidad, logra que sea ella quien disminuya el paso. Puedes hacerlo, si la tomas de manera firme de la mano y no se la sueltas jamás. Si bien los vientos mercurianos del norte la impulsen a continuar, posiblemente, en secreto esté más expectante de lo que te imaginas de descansar un poco. Apresúrate y trata de alcanzarla, que te necesita.

geminis

Hombre Géminis

Pobre de la mujer que piense en que estar enamorada le ha de dar una enorme sensación de “cálida seguridad” y, al tiempo, mantenga una relación con un hombre Géminis.

Es un consuelo celestial saber que siempre hay alguien cuando una lo necesita, que ya no hay por qué continuar andando sola… En un estado de enamoramiento, todas las dudas que ya hayas experimentado, lectora, se habrán evaporado como el rocío… a menos, claro, que te hayas enamorado de un hombre Géminis, que puede reducir esa calidez al más puro ¡desasosiego!

Con un hombre Géminis, tu relación va a ser mucho más realista –sí, en el peor de los sentidos–; así que, si lo mandas a buscar el pan el primer día de la semana, no lo esperes de vuelta hasta el jueves (como muy pronto).

Seguramente, nunca estés segura de cuándo estará este hombre Géminis en un lugar concreto; de modo que eso puede provocar en ti ciertas dudas que, aparentemente, se disiparán con el paso del tiempo.

Si estás enamorada de un hombre Géminis nunca vas a estar sola.

La naturaleza “dual” de Géminis combina dos personalidades totalmente diferentes. Hasta podría ser que te vieses envuelta por uno de esos mercurianos que son trillizos –o incluso quintillizos–, y te vieras siempre rebosante de “compañía”.

No echarías de menos compañía aún cuando estuvieses sólo con él.

El hombre Géminis promedio es el preferido de las amas de la casa. ¿Por qué? Pues, es extraño el mercuriano que no sea una excelente compañía como conversador. Tiene un “gusto delicioso”, es pródigo en comentarios ocurrentes, y sus cumplidos son auténticas obras maestras.

Sin embargo, antes de que te decidas –por él– a cambiarte de apellido, asegúrate de que eres capaz de hacer frente a un destino “dudoso”,  junto a un hombre veleidoso cuyos caprichos pueden cambiar con el viento, y cuyas metas en la vida pueden ser absolutamente diferentes a las que tenía el día de su boda –incluso antes de que hayáis terminado vuestra luna de miel–.

Uno de los más afamados Géminis fue el archiconocido Walt Whitman.

Posiblemente, un día tu gallardo hombre Géminis aparezca con un mono parlanchín subido en un hombro y te invite a ir a un circo de pulgas. Géminis se reafirmará en su idea de unas cien formas diferentes, como nadie podría hacerlo. Una semana después, Géminis reaparece: ahora, lleno de comentarios sarcásticos, malhumorado e irritable.

Si subsistes a esa experiencia, días más tarde te verás embarcada en otra aventura: visitando una galería de arte, un teatro, un museo o una biblioteca con tu querido hombre Géminis, completamente hipnotizada por sus vastos conocimientos y por la amplitud de sus intereses.

Diga lo que diga el resto de su carta astral, si el Sol estaba en Géminis cuando el nació, este hombre no seguirá estando mañana donde se encuentra el día de hoy, ni preservará del día de ayer ningún recuerdo que perdure.

Existe una conocida anécdota acerca de la dualidad de caracteres de Géminis; se trata de la confesión de una celebridad que fue “víctima” de ella.

Su hombre Géminis era un productor cinematográfico y la mujer una conocida actriz, una morena nacida bajo el signo de Piscis. Invitados a pasar un fin de semana de relax en el yate de unos buenos amigos, Géminis como huésped se mostró con ella claramente insultante, grosero y distante; ante aquello, la actriz se sentía desanimada e “intrigada”. ¿Por qué aquel comportamiento?

Probablemente, esa experiencia no impida que las lectoras se zambullan en una relación con un hombre Géminis; pero, quizá, les calme saber que el dolor de las heridas de ciertas chicas, que hayan padecido la frialdad de Géminis, se verá recompensado por el hecho de que Géminis está completamente enamorado de ellas; aunque que lo oculte –con ahínco– por sus inescrutables razones.

El hombre Géminis tiene una necesidad inconsciente de disfrazar sus auténticas intenciones. Géminis pretende entablar con los otros una especie de “esgrima verbal”; y de encubrir sus pretensiones con rodeos. Después, con la característica incoherencia de Géminis, dará un giro de ciento ochenta grados y se mostrará tan directo que te va a dejar, poco menos que sin aliento, con su franqueza y brusquedad.

Con Géminis, el amor es simple y ameno, siempre y cuando no trates de “acercarte” demasiado.

No le aburras. Interésale siempre, y tu romance con un hombre Géminis será realmente único. De otro modo, tu amor podría no llegar a cuajar nunca. Mercurio busca, por encima de todas las cosas, una compañera mental, que esté a la altura de su ingenio, y que incluso pueda superarlo de vez en cuando –por el hecho de que no es un hombre ególatra–.

Un hombre Géminis tiende a dejar a los viejos amigos por otros nuevos, pero eso no quiere decir que no tenga corazón. Para Géminis, donde cuelga su sombrero está su hogar. Si puedes hacerle llegar el mensaje de que vas a ser una pareja que esté siempre próxima, pero sin depender de él ni esperando que él dependa de ti, probablemente, se avenga a firmar un “contrato” de convivencia a largo plazo.

Muchos hombres Géminis se casan en más de una ocasión; si bien, los diferentes matrimonios se van a dar con más frecuencia si se casan demasiado jóvenes, que si aguardan a la madurez.

Los Géminis son especialistas en prestidigitación

Un mercuriano puede ser de una “esplendidez fantástica” y después, de manera brusca, mostrarse “avariento”. Pese a todo, Géminis tiene pocos deseos de amontonar, ya sea dinero o conocimientos.

El hombre Géminis va a percibir siempre si estás dudando en secreto; es usual que su mente intercepte tus pensamientos tal y como si estuvieses enviándole un “mensaje de radio”.

No obstante, no es buena idea confiar en que un marido Géminis rechace a todas las mujeres que encuentre en su camino; sencillamente, por el hecho de que lleve un anillo de casado. Las mujeres son parte del espectáculo y Géminis no desea perdérselo. Si hay mujeres, el mercuriano va a hablar con ellas, y hasta bromeará o se tomará alguna copa…

Para Mercurio, la comunicación es algo natural, con independencia del sexo de quien le escuche. Ser objeto de falta de confianza o de incomprensión, en el terreno que sea, es perturbador para el hombre Géminis: es una cosa que le frustra y le deprime.

Cuando se siente de esta manera, desdichado, Géminis puede revolotear de un lado a otro, en pos de un alivio para la confusión de sus emociones. Una mujer que tenga perfecta armonía mental con un Géminis no precisa temer sus infidelidades, ni emocionales, ni físicas.

Hasta tal punto es esto verdad en los Géminis, que se puede entender como una regla. Pero Géminis tampoco se va a dejar encadenar irracionalmente. Aguardar que cuando alguien le sonría –sea hombre o mujer, pequeño o adulto– no le devuelva la sonrisa, es tanto como esperar que no brille el sol.

El hombre Géminis puede volverse tan resbaladizo e impredecible como el viento.

Géminis sabe querer sin sofocar. La relación de un hombre Géminis con sus hijos es, por lo común, muy íntima; si bien, quizá, poco congruente, por contradictorio que esto pueda parecer.

Por afable, caluroso y jovial, posiblemente, no les insista en la necesidad de ajustarse a rutinas; dado que al propio Géminis no le agradan las rutinas. Los papás Géminis tienden a “malcriar” a los chicos.

Tú tendrás que hacerle ver lo esencial que es que cumpla su palabra. Si para él los niños no significan ningún tipo de ‘atadura’ ni de ‘lastre’ para sus múltiples actividades, Géminis disfrutará enormemente con ellos.

Sin embargo, puede mostrarse renuente a expresar su cariño en forma de besos y abrazos; salvo que haga un esfuerzo consciente por superar su natural desapego.

Pese a todo, se sabe de algunos padres Géminis que, de hecho, prodigan a sus hijos la ternura que son incapaces de volcar sobre los adultos.

Los celos son una preocupación que probablemente nunca vas a tener con un marido Géminis; porque el anhelo de ‘posesión’ no se cuenta entre los rasgos típicos del signo.

Con un mercuriano, el amor no es una relación rigurosamente física.

Sus sentidos le permiten oír más, ver más y percibir más que otros. Y Mercurio le ayuda a registrar, vivamente, las impresiones más delicadas. Su amor tiene una cualidad tan etérea y volátil que puede dar la impresión de que le falta la ‘pasión terrenal’ de otros signos solares.

Pero, a menos que lo que busques sea un “hombre de las cavernas” que te “arrastre del pelo” por los bosques, Géminis te resultará un amante más que satisfactorio.

Recuerda que la habitual frialdad sensible de Mercurio puede caldearse sensiblemente si los dos escucháis la misma música y soñáis los mismos sueños. Géminis precisa experimentar una “fusión total” en lo ‘mental’ y ‘espiritual’, a fin de que la pasión física cobre ‘intensidad’. Deberás acostumbrarte a la palabra.

Una actitud de crítica áspera y latosa, unida a continuas escenas de sensiblería procaz mellará, sin duda alguna, el filo del delicado y apacible amor de Géminis. Trata de agarrar con la mano un puñado de la esencia de Mercurio. Géminis precisa “dos amores”, pero no necesariamente ‘dos mujeres’.



Documental Horóscopo Negro Géminis



SAGITARIO

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