TAURO

Horóscopo Negro Tauro

Tauro, el segundo signo del zodiaco. Se representa por un círculo con astas que recuerdan a un toro o una vaca. Según la mitología griega, simboliza al toro de Creta, pero también a la forma adoptada por Zeus cuando raptó a Europa. Su signo regente es Venus y se asocia a la naturaleza.

Es un signo de tierra, como Virgo y Capricornio, y quienes nacieron entre el 20 de abril y el 21 de mayo nacieron bajo el signo del toro. Es, además, el más estable de los signos zodiacales.

Horóscopo Tauro amor

Según el horóscopo Tauro amor, posees una naturaleza sensual y refinada. Te sientes atraída hacia la ‘comodidad’ y los ‘lujos’, y te encanta la buena mesa y los perfumes embriagadores.

La conflictividad te ahuyenta, y es así que prefieres los ambientes armoniosos. Tu sensualidad gusta mucho a los demás y tienes una gran facilidad para relacionarte. Al mismo tiempo, eres muy cauta y tienes los pies sobre la tierra, no te dejas engañar con facilidad.

Eres paciente y observas con detenimiento lo que ocurre a tu alrededor, sobre todo, cuando son los temas amorosos los que te preocupan. No te gusta apresurarte y te tomas tu tiempo para decidirte, hasta que lo tienes todo claro.

Eres honesta y racional, y esperas eso mismo de los demás, no aceptas que te traten de forma distinta a como tú lo haces. Por eso mismo, exiges honestidad a los otros, y te calmas cuando te explican las cosas de manera sensata. Te enfadas, pero entiendes otras perspectivas, aunque mantienes tu propio punto de vista.

No tienes “doble cara” y buscas el equilibrio. Te interesan los planes a largo plazo (igual en las relaciones) y, cuando te sientes segura, te muestras tal y como eres; y eso es algo que no le enseñas a cualquiera.

Eres exigente, quizá demasiado, con tu pareja, y exiges de la otra persona una absoluta honestidad; así sabrás que puedes confiar y proyectar un futuro sólido. Buscas un compañero de viaje que se fije metas similares a las tuyas –y que las cumpla–, que evolucione intelectualmente.

Te involucras en la vida de tu pareja y eres capaz de hacer sacrificios inmensos por la relación. Dedicas tu tiempo a proteger a tu familia y a tus amigos y harás todo lo que esté en tus manos para que exista el bienestar común.

Esto suele tener otra cara, que es la de la ‘posesión’ y el ‘control’; por eso, debes estar atenta cuando se presenten situaciones en las que tu pareja necesite algo de espacio para sí misma.

Te encantan los detalles, aunque en líneas generales eres poco materialista; huyes de la cursilería y, por eso, prefieres frases de amor honestas y sinceras. Como Tauro, amas los pequeños placeres y tienes un sentido hedonista de la vida.

Eres terca, ambiciosa y práctica, y de una sensualidad notable. Perseverante cuando se trata del amor. Necesitas el contacto físico y respetarás al hombre que cuide de los detalles y se esmere en cortejarte.

Pero ten cuidado, el mayor defecto que tienen las personas de Tauro puede ser la gula, pero también una cierta actitud egoísta, que tiende a la inercia y a la pasividad.

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Mujer Tauro

Una mujer horóscopo negro Tauro es una mujer que está siempre a la altura. Si bien puede que no llegue a medir un metro y medio, eso nunca sería un obstáculo para lograr “la altura” suficiente para hacer frente a prácticamente cualquier situación extrema que pudiera depararle la vida. En muchos sentidos, la mujer Tauro es la sal de la tierra, una combinación de las más bellas cualidades que todos y cada uno de los hombres buscan, y que raras veces encuentran.

La mujer Tauro puede hacer gala de un genio violento que va a llevaría a un fuerte varón a refugiarse de tal cólera, pero nunca se entregará a un acceso de cólera si no la provocan. En general, la mujer Tauro es resiliente por naturaleza, si el destino no le depara una mano verdaderamente mala, será capaz de jugar con limpieza la partida de la vida, con una serenidad fenomenal que le permitirá medrar.

Quienes la conocen aguardan que así sea.

Con ascendiente en Aries, Leo o en la Luna, puede esperarse de ella alguna atrocidad, o las usuales “tormentas” de sensibilidad; y con fuertes influencias de Piscis o de Géminis en su carta astral, posiblemente, se muestre en ocasiones intranquila y titubeante; sin embargo, lo habitual en una mujer Tauro es que practique el dominio de sí misma en todas las facetas de su vida cada día, durante todos los meses del año.

Y es bueno que eso ocurra, porque su exterior, generalmente plácido, oculta una naturaleza sensual que merece la pena que la investigues.

Los hombres aprecian siempre su espléndida tendencia a tomar a la gente como es, sin renuencias. Se siente tan cómoda con un “hombre de ciencia”, que venga de estudiar las moscas tse-tse en el Congo; como con el “tragaespadas” del circo.

Los dos hacen aquello para lo que nacieron, ninguno de los dos es un impostor, y eso es lo que a ella le resulta interesante. Sus mejores amigos pueden ser criaturas horribles arrancadas de manera directa del planeta de Toulouse Lautrec, o pueden ser cuadros de Norman Rockwell que han cobrado vida.

Pero siempre se trata de “seres reales”, no de maniquíes ni esculturas. Para encender su cólera, hace falta algo más que un simple flirteo, o  un beso de despedida en la mejilla de una buena amiga. Ahora bien, si excedes los límites de su idea de lo que es “jugar limpio”, puede ser temible, sus límites están trazada con claridad meridiana.

Realmente, deberá sentirse muy acorralada para que explote con la furia habitual del Toro.

Está bien, puedes hacerle un guiño a esa cajera tan bonita, pero no pongas demasiado a prueba la paciencia de tu mujer Tauro. Por inalcanzables que parezcan, tiene sus límites, y, si jamás la has visto enfurecida, mejor déja las cosas como están.

Tauro no es una mujer dominada por objetivos rigurosamente lógicos, lo cual no quiere decir no sea inteligente o lúcida, todo lo contrario. En lo que se refiere al intelecto, está a la altura de los hombres y de las mujeres más dotados, pero no le preocupa demasiado comprender la teoría de la relatividad ni complacerse en abstracciones. Una colección de títulos universitarios no la maravillan, ni la impresionan; uno basta para ganarse su respeto.

Es extraño encontrar a una mujer Tauro acomodando en un jarro varias flores artificiales. Para ella, las flores han de ser reales y tener su textura o su fragancia. Su perfume va a ser por lo común exótico y persistente, si bien ciertas Tauro se inclinan en sentido contrario y prefieren el olor de un cutis y un pelo que huelen a limpieza extrema –y no a la artificialidad de un perfume–.

A las mujeres de este signo les conmueven las sábanas recién lavadas e impregnadas por la luz de los rayos del sol, o el aroma exquisito del pan recién hecho que se acaba de cocer en el horno.

Les levanta el ánimo la fragancia diaria de las mañanas, el olor arrebatador de la yerba recién cortada tras una lluvia de primavera, la llama de una vela de cera al arder, o el humo que se eleva desde una pila de hojas secas en otoño.

Otra vez, la Madre Naturaleza se cruza en la esencia de la mujer Tauro. Recuerda que Tauro tiene un fuerte ‘instinto de armonía’; pero no esperes que en el momento en que una mujer Tauro se anude el delantal, sea para preparar torrijas con canela.

La mujer Tauro característica puede conquistarte cocinando, y su cocina puede ser una auténtica “trampa” para apresar hombres. La mayor parte de las Tauro tienen un notable talento para la música y el arte, o saben apreciarlos en cualquier caso. La majestuosidad de la naturaleza la va a dejar embelesada. Seguramente, le encantará paserar, sintiendo el viento en las mejillas y escuchando música de su agrado.

Es extraña la mujer Tauro que jamás haya estado en una granja, ni viajado por el país como autoestopista; como es extraña la que no le guste montar a caballo o ir de pesca. Con su sensualidad, la mujer Tauro tiene en el fondo de su corazón una alma de exploradora.

La tierra atrae a la mujer Tauro con su llamada seductora, y Tauro responde echando los brazos al cuello de la Madre Naturaleza, con genuino embeleso. Si deseas que te abrace a ti con la misma autenticidad, intenta no poner música estridente, no comer ajo sin hacer gárgaras después y no vestir con colores de mal gusto.

Los tejidos que utilices deben ser suaves y agradables al tacto, jamás irritantes. Lo más probable es que Tauro se vista con sencillez y con muy buen gusto. Su naturaleza sensual quizás no llegue al punto de utilizar lencería de encaje y vestidos de diseño. Pero no descartes que al entrar en el baño de una mujer Tauro, te sientas como en el “piso privado” de Cleopatra; e, incluso, que pueda aparecer un esclavo con un abanico de hojas de palmera.

Si la presionas se irritará, y no es prudente hacer irritar a una mujer Tauro.

Tauro es tierna con los bebés y adora a los niños, pero a medida que estos crecen, tiende a mostrarse demasiado rigurosa y exigente con los pequeños. En las mujeres Tauro, hay un halo de inflexible testarudez que hace que les resulte bastante difícil admitir los múltiples y confusos cambios de la adolescencia.

La madre Tauro se enfurece cuando no se respeta su disciplina. Unos hijos desorganizados y una casa desarreglada pueden hacer que la madre Tauro lo vea todo rojo, de un rojo sangre nada recomendable para los miembros de su familia.

Fuera de estos rasgos particulares, va a ser con seguridad buena madre y, con los años, sus hijos hallarán en ella más a una amiga que a un referente materno.

La mayor parte de los niños de una mujer Tauro la recuerdan como una madre cálida y maternal durante sus años de infancia, y una compañera con gran sentido del humor con el paso del tiempo. Sin embargo, la madre Tauro defenderá fiel y valerosamente a sus hijos de riesgos externos y les va a enseñar a imitar su ‘honestidad’ y ‘osadía’.

Las mujeres Tauro nunca son titubeantes.

Las mujeres Tauro son las que, sin decir palabra, se ponen a trabajar hasta el momento en que el marido acabe sus estudios de medicina; o las que toman un trabajo para realizarlo desde casa si la familia pasa provisionalmente por una crisis financiera.

La mujer Tauro avanza orgullosamente al lado de su hombre, y es extraño que intente dejarlo atrás o que elija resguardarse en su sombra. Más de una mujer Tauro ayuda en sus estudios a su marido, si sigue cursos de actualización profesional, o le ayuda en la gestión de su propio negocio.

La mujer Tauro nunca esperan a que nadie las sostengan sin aportar algo a cambio, y se sienten muy mal con un hombre que por su parte no aporte su parte, si bien tratan de aguantar la situación de la mejor forma posible.

A las mujeres Tauro, les enfadan todas y cada una de las formas de debilidad. Su impasibilidad frente al dolor o frente al agobio es prodigiosa, y, a veces, supera aun a la de la mujer Escorpio.

No es raro el caso en un situación extrema, mientras su marido mira cómo la ponen en una camilla de hospital en la que han de llevarla hasta una sala de operaciones, que la mujer Tauro se percate de que su marido tiene los ojos llenos de lágrimas, y, sin embargo, no haga el más mínimo comentario. Una mujer Tauro nunca deja que los sentimientos anulen su sentido práctico.

Quien se case con una mujer Tauro no se casará con un bebé quejica ni con una buscadora de oro. La mujer Tauro espera que se ocupen de ella y que se administre con sensatez la economía de la familia. Para ella, es esencial generar buena impresión, y muchas son las Tauro que respaldan al marido en su busca de seguridad, invitando a cenar a gente influyente.

Una esposa Tauro es el espíritu de la hospitalidad.

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Hombre Tauro

Quizá te imaginas al habitual nativo de Tauro como un hombre práctico y mudo; tan prudente y a ras de suelo como unos zapatos viejos. Seguramente, no por un conocimiento real, sino –más bien– por algunos rumores infundados sobre este signo.

La lógica no sirve de mucho cuando tratas de solucionar el misterio de un símbolo ‘fuerte’ y ‘masculino’ como el Toro; regido por un planeta ‘cariñoso’ y ‘pacífico’ como Venus. El hombre Tauro puede tardar bastante tiempo en decidir si te quiere como mujer. Pero, en el momento en que haya llegado a la resolución de que sí te quiere, nada ni nadie podrá interponerse en el camino que trazará para llegar hasta ti.

Tu prudente, lento, práctico y decidido hombre horóscopo negro Tauro es capaz de mandarte todos los días una rosa roja hasta el momento en que te rindas a sus encantos… para casarte, o para lo que fuere. Como enamorado, Tauro es ‘tierno’, ‘suave’ y ‘protector’.

Su naturaleza sensual le va a hacer sensible a tus perfumes exóticos, a la lisura de tu piel y a la suavidad de tu pelo. En el Toro, el sentido del tacto es algo tangible, sensual.

Si precisas una prueba de lo romántica que es su alma, verás que el hombre propio de este signo te va a ayudar a formar tu ajuar con regalos de aniversario de cerámica y platería, y para Navidad pensarás que es el propio Papá Noel cuando le veas llegar cargado de paquetes enigmáticos y chucherías sentimentales.

En el momento en que un hombre Tauro te seduce lo hace de veras.

Es absolutamente cierto que el Toro no es un soñador desmedido como el hombre Acuario. El hombre Tauro no te va a levantar en el aire como lo haría Leo, ni te va a prometer llevarte en una “nube rosa” a vivir con él en un castillo, a lo largo de toda la eternidad y un día, como Aries.

Este hombre afronta las cosas de verdad. Cuando el hombre Tauro te levante en sus brazos para atravesar vuestro umbral y te deposite con firmeza en vuestra casa, que no se va a parecer ni por asomo a un castillo, puedes estar segura de que la hipoteca estará bien pagada y bajo la gestión segura de un buen banco.

Cuando ya te halles envuelta en la suave manta de seguridad que te brinda el hombre Tauro, abrigada y cómoda; te vas a preguntar para qué demonios llegaste a desear aquellas “nubes rosa”. Vas a estar demasiado ocupada disfrutando de tus muebles nuevos y de tu flamante cuenta corriente, para llorar por aquellos sueños infantiles que, de todas formas, –seguramente– no se habrían realizado.

Todo esto, claro, si eres una mujer que aprecia los valores tangibles. El inconveniente es que no todas las mujeres son de esta manera, pero las chicas prudentes, de diecinueve a ochenta años, aprecian el comportamiento pacífico y jovial del Toro y su naturaleza estable y apacible.

Pregúntale a cualquier mujer que haya tenido la sensatez de tener una relación de amor con un hombre Tauro, robusto y firme. Verás que te confirma que Tauro planea esmeradamente el día de mañana.

Así como las ardillas guardan nueces en verano, cuando abundan, a fin de que no les falten en el frío y estéril invierno; los placeres temporales de una tarde radiante nunca distraerán al hombre Tauro, que siempre va a estar preparado para el día en que la basura se amontone sin que pueda separarla –y haya que limpiar–.

Y, cosa curiosa, los maridos que pueden permitirse el lujo de ir con su mujer a Florida en el primer mes del año, o de mandarla allí de vacaciones en invierno, acostumbran a ser hombres naturales del signo del Toro.

Naturalmente, una escapada romántica con Tauro tiene sus desventajas… no todo es vino y rosas. Ningún hombre Tauro soportará a una mujer gritona y masculina, que haga “crujir su látigo” como una domadora descontrolada.

En privado, el hombre Tauro respeta a la mujer inteligente, pero será mejor que dejes que sea él el que más brille –de entre los dos– cuando salgáis a bailar juntos… e, incluso, si no hacéis otra cosa más que estar sentados en un restaurante. Si te vanaglorias de ser una mujer liberal en presencia de sus amigos, puedes aguardar una de estas dos reacciones:

  • Si es un hombre Tauro de los primitivos , lo más probable es que te dé un empujón y te sacuda, y hasta que te dé una buena palmada en el sitio conveniente cuando lleguéis a casa… o incluso ya antes de haber llegado.
  • Si es un hombre Tauro del tipo complejo, sencillamente, se va a cerrar como una ostra delante de todo el mundo, y se va a quedar como un enorme pedazo de piedra, sin pronunciar palabra el resto de la noche, hasta el momento en que te sientas tan incómoda que desees que la tierra te trague. Asimismo, sus amigos van a estar incómodos.

Un enorme “pedazo de piedra” es indiscutiblemente mejor que la reacción de Tauro ante quien intenta engañarlo tras haberle perjudicado.

Si le buscas más de lo conveniente, de esfinge sigilosa se convertirá en toro bramante, capaz de decir ciertas cosas, en lenguaje muy prosaico, y hacer que tus mejillas se te pongan más rojas que la grana. Tras eso, te vas a pasar semanas escondiéndote de todo el mundo.

En ese instante es cuando clava los talones, se cruza de brazos sobre el pecho musculoso y comienza a poner caras largas; o bien, optará por partirte la cabeza, lo que le parezca conveniente. Sin embargo, un hombre Tauro nunca dejará a su mujer sola y desamparada entre los lobos, por muy grave que sea su enfado.

Refugiarte en brazos de mamá tampoco te servirá de nada. La interferencia de la suegra es lo último que un hombre Tauro está dispuesto a admitir.

Existe el caso de un hombre Tauro, casado con una mujer violenta, que halló una solución muy particular. Esta mujer puede salir y desposeer de su masculinidad a todos los hombres que desee, pero no al hombre Tauro, al Toro. Él tiene gran aprecio por su pareja, y en muchos sentidos sus relaciones son excelentes: se respetan mucho el uno al otro, pero como ella no aprendió a ser sumisa, a callarse y a dejar que el hombre aparezca, ahora debe ir sola a las fiestas, reuniones y teatros. Su marido se ha negado a acompañarla desde la vez que, con otras parejas, fueron a cenar a un sitio muy elegante y ella no se supo comportar.

El hombre Tauro es demasiado práctico, y ama demasiado su libertad, para estar siempre “a buenas” con una mujer que se le “pegue” como un sello y al oír un grito se le caiga el pañuelo. En cambio, será feliz contemplando la leve sonrisa de su amada entretenida, Tauro la observará mientras que se ella se escabulle alegremente, de forma típicamente femenina, como se miraría a un gato mimado que juega con un rollo de hilo de refulgentes colores.

Pero, el gato ha de saber que cuando el Toro le dé un buen tirón al hilo, debe dejarse de juegos y de gracietas para atender la voz del amo. Absolutamente nadie puede ser más ‘benevolente’, ‘gentil’ y ‘tolerante’ que el hombre Tauro, cuando se valora su masculinidad.

Es capaz de hacer cualquier cosa en el mundo por la mujer que ama, salvo dejar que sea ella quien lleve los pantalones. En ocasiones, el hombre Tauro puede conducirse como un torpe oso de circo, y su humor acostumbra a ser ‘basto’ y ‘absurdo’.

Pero cuando la fiesta finalice, el Toro no proseguirá haciendo el papel de bufón. El hombre Tauro precisa tiempo, a fin de calentar motores para que la máquina funcione a toda velocidad, pero cuando haya puesto sus miras en una mujer determinada, no se desviará de su camino.

El varón propio de Tauro es ciego para cualquier advertencia de incompatibilidad, cuando ha sido alcanzado por la flecha de Cupido. En consecuencia, acostumbra a ocurrir que Tauro cometa el fallo de enmarañarse con signos de aire y de fuego, cuando en la mayor parte de los casos se lleva mejor con los de tierra y de agua.

En ocasiones, la combinación resulta ventajosa. Pero, cuando no suceda de esta forma, el hombre Tauro precisará de un buen periodo de tiempo para superar las cicatrices de un divorcio antes que esté preparado para iniciar nuevamente una relación con una mujer que armonice mejor con su predisposición y con su forma de ver las cosas.

Pocos Tauros van a dejar de lograr, si no la riqueza, la seguridad cuando menos. Hay entre ellos quienes juegan al juego del Monopoli con dinero de veras, y ganan.

El hombre Tauro logra con igual sencillez bienes inmuebles y dinero en efectivo. La mayor parte de los hombres Tauro se subscriben a múltiples magazines para hombres, algunos terrenales y prácticos, otros que le ofrezcan sugestivas imágenes femeninas.

Tauro es un hombre de los pies a la cabeza, de forma que nunca le ofrezcas esos limpios emparedados de miga con el pan descortezado. Al hombre Tauro le agrada la buena cocina casera, a la vieja usanza, con muchas patatas y salsa, y un gran pastel de manzanas como el que acostumbraba a hacer su mamá.

Cómprate un buen libro de cocina si quieres agradarle, aunque en muchas ocasiones va a estar listo para invitarte –muy a menudo– a cenar afuera. Un hombre Tauro corriente no espera que su mujer sea una “esclava” de la cocina.

Como padre, el Toro es perfecto. El padre Tauro es cariñoso, caluroso y tierno. Tauro invita a seguir ciertas reglas a sus hijos y esperará de ellos que sepan respetar la propiedad y las posesiones. Es un padre paciente, a quien no le va a importar que los pequeños se tomen su tiempo para aprender las lecciones, siempre que las aprendan bien.

Por lo general, vivir con un padre Tauro es una experiencia agradable, llena de amor . El marido Tauro es desprendido hasta el exceso con su mujer. Es extraño que el hombre Tauro ahorre en muebles, en ropa o en comida; aunque tampoco es amigo del despilfarro, por lo que rara vez acusa estar en números rojos.

Le agrada el lujo, pero también tener dinero, y va a tomar las medidas que sean necesarias para usarlo con mesura y si es posible ganar más aún.

Es un hombre que trabaja mucho y precisa mucho reposo.

Al hombre Tauro le agrada recibir a sus amigos en su casa, pero prefiere a pocas personas de intereses similares que a una multitud dispar. Si insistes en atestar su casa de tipos frívolos y sin nada en la cabeza, es probable que, sencillamente, desaparezca de escena… en ocasiones, para siempre. Si eres su mujer, no vas a poder encontrar un hombre mejor.

El amor de un hombre Tauro es simple, liso y franco. Su naturaleza afable y la atención con que te halagará van a hacer que te sientas totalmente segura de ser amada; pese a tus defectos y fallos que –otros hombres criticarían sin cesar–. Si a eso se une la seguridad económica y el espíritu romántico, no tienes mas que disfrutar de tu elección.

Sírvele un buen plato de copos de avena, y vas a estar segura de que tienes junto a ti a un hombre fuerte y dulce, que te resguardará y estará a tu lado en todas y cada una de las tormentas.



Documental Horóscopo Negro Tauro



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