VIRGO

Horóscopo Negro Virgo

Virgo es el sexto signo del zodíaco. Pertenece al elemento “tierra”, como Tauro y Capricornio. Su planeta regente es Mercurio, y simboliza el ‘trabajo’. Se representa comúnmente como una virgen, y debido a que es una mujer, ha sido identificada con algunas diosas, como Artemisa y Afrodita.

Los romanos la asociaban a Ceres, la diosa de la ‘agricultura’, la ‘fecundidad’ y las ‘cosechas’. Para los griegos, Virgo representa a la titánide Astrea, hija de Zeus y Temis; ella era la diosa virgen que llevaba en sus brazos los rayos de su padre, y simbolizaba la ‘justicia humana’, mientras que su madre simbolizaba la divina.

Fue la última titánide en abandonar la Tierra, y Zeus la elevó a los cielos colocándola en la constelación de Virgo; la balanza que lleva en sus manos se convirtió así en la constelación de Libra. Poder mantener su virginidad fue el premio por su lealtad a Zeus.

Quienes nacen entre el 23 de agosto y el 22 de septiembre son Virgo.

Horóscopo Virgo amor

El horóscopo Virgo amor nos dice más cosas sobre este signo. Los nativos de Virgo son analíticos e intelectuales, y tienden a sopesar todas sus decisiones, incluidas las del amor.

Tienen un ideal de lo que significa para ellos la “relación perfecta”, y cuando la consiguen no la sueltan.

Las mujeres Virgo son divertidas, con una conversación ágil y versátil; son románticas y persuasivas, pero no ceden el control, al contrario, toman la iniciativa, pero jamás abiertamente, sino a través de los detalles.

Si eres Virgo, entonces, sabes que nunca te das por vencida en las relaciones de pareja; no huyes, ni temes el fracaso y haces todo lo que está en tus manos para que funcione.

Pareces espontánea, pero en realidad tienes todo calculado al milímetro, y es que esto es una de tus principales características: esa capacidad analítica que a veces puede molestar –un poco– a quienes te rodean.

Sabes seducir y convencer, eres ardiente por naturaleza y le haces sentir a tu pareja que es lo más importante del mundo para ti.

Algo que debe conocer quien está contigo es que la comunicación debe permanecer abierta, porque nunca te escondes nada; ser Virgo implica ser feliz cuando los canales “están libres”.

Requieres de inicios lentos, y, por ello, es fundamental todo lo que conlleva el “juego preliminar”. Eres perfeccionista, a veces hasta niveles insospechados, y cuando las cosas no salen como quieres,  como buena Virgo, te enfadas.

Eres tranquila, comprometida, servicial y altruista; pero, en ocasiones, te sale un poco de egoísmo y tacañería propios de Virgo. A primera vista, no pareces muy simpática; pero sueles llevarte bien con la gente, porque, a medida que te conocen, ven lo amable que eres.

Eres práctica y mantienes los pies bien firmes sobre la tierra, prefieres decidirte según tu cabeza y no por tus impulsos.

Virgo le da vueltas a todo, piensa mucho las cosas, y se “aferras” a sus convicciones.

Lo irónico es que cuando te enamoras, tiendes a perder un poco (solo un poco) la cabeza, eres detallista al extremo y te encanta sorprender a tu pareja.

Tu mejor virtud es la modestia, querer ayudar a quienes amas, e involucrarte –de verdad– en todo aquello que te interesa. Tu peor defecto es el perfeccionismo, que puede agobiar a quien esté a tu lado, y, a veces, el rencor de una Virgo tarda en desaparecer.

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Mujer Virgo

Si te imaginas a la mujer Virgo como una doncella dulce y virginal, pura, como la nieve recién caída; ya vas a ver como se hacen pedazos tus ilusiones. No es una ninfa arrodillada a las orilla de un estanque, envuelta en una túnica alba.

Es capaz de dejar a su marido por un hombre a quien conoció en algún crucero de placer, de tener un hijo de su amante, sin preocuparse del matrimonio, y de enfrentar con la cabeza bien alta un mundo hostil.

Las mujer Virgo no se sube a un púlpito para pronunciar grandes discursos, ni son amigas de pasar la tarde solas en un bar, como las mujeres del Lejano Oeste.

Sin embargo, es toda una mujer, con todas las armas y estrategias precisas, incluso con una férrea determinación, para perseguir la dicha sin importarle a dónde la lleve el camino.

Cuando oigas hablar acerca de que una mujer Virgo ha violado las reglas de la sociedad, asegúrate de leer bien “entre líneas”. Y recuerda también que el auténtico regente de Virgo, el distante Vulcano, es el dios del trueno.

Una mujer Virgo que considere imperfecto su matrimonio y halle un amor sin mácula, no vacilará en cortar los viejos vínculos.

Por mucho que deteste destruir el círculo de la familia, la mujer Virgo odia más la hipocresía. En el momento en que haya admitido un amor como ideal y auténtico, la pureza de la idea que tiene de la relación tiene primacía absoluta sobre todos y cada uno de los contratos legales –pedazos de papel– del planeta.

La mujer Virgo es la única del zodiaco que puede ser totalmente práctica y divinamente romántica al mismo tiempo.

Hablamos de un ejemplo predecible de la forma en que la mujer Virgo puede mostrarse leal a su criterio cuando se ve frente a una decisión bastante difícil.

Es un perfecto ejemplo del firme ‘sentido práctico’ que da a la mujer Virgo su elemento de tierra, unido a la ‘cualidad mental’, etérea y orientada hacia ‘lo idóneo’, de Mercurio.

Cuando el amor se enciende, arde al rojo vivo, y con su intensidad y su propósito puede dar motivos de sonrojo a las pasiones de otros signos solares.

Cierto es que los aspectos físicos y candentes del amor pueden estar un tanto suavizados en las mujeres propias de Virgo, pero hay en ellas una enigmática y paciente cualidad de espera; una que, para los hombres que prefieren la delicadeza de los “sobrentendidos” en el amor, es una cualidad sumamente satisfactoria.

Para empezar, las mujeres Virgo están obstinadamente convencidas de que absolutamente nadie puede hacer las cosas con tanto orden y eficacia como ellas, y lo que verdaderamente le “revienta a uno” es que –por lo general– tienen razón.

Cuando se sienta molesta o irritable, no te va a hacer una escena, ni te va a tirar botellas a la cabeza; pero puede ponerse hosca y puntillosa si la haces enfurecer.

Alguna vez es posible llegue a parecerse a una harpía, pero, generalmente, nunca llegan “tan lejos”. No te servirá de nada, no vas a poder vencerla. Absolutamente nadie puede tomarlas por estúpidas.

Son mujeres que sufren un bloqueo mental tratándose de aceptar sus fallos; tal y como si tuviesen un bloque de madera frente al cerebro, de forma que va a ser prudente –y conveniente–que, sencillamente, te ahorres el intento.

Si comienzas a salir con una Virgo, pule tus modales y tu gramática.

Si te has enamorado de una Virgo, es mejor que te resignes a afeitarte un par de veces al día, y lo mismo te digo para las duchas.

No la lleves al hipódromo ni la dejes ver de qué manera pierdes el sueldo de una semana –por media cabeza– por apostar por esa estupenda potranca en la quinta carrera.

Las historias subidas de tono, guárdalas para los almuerzos con los amigos, y repítele –siempre– cuanto te alegra que no sea una de esas mujeres veleidosas.

No son de irse a los extremos. Prácticamente siempre, se adelantará a los comentarios de los críticos. Virgo es la eterna perfeccionista, y, sin ella, andaríamos todos bastante sucios y desaliñados.

Lo bueno de enamorarte de ella, es que se va a hacer cargo de tus preocupaciones; y, posiblemente, incluso disfrute con ello.

En lo que se refiere a la lealtad, alguna vez puedes experimentar que la mujer Virgo, por sus razones propias y también inescrutables, ha decidido enviar al demonio la virtud. Pero, por lo común, en esos impulsos, que no acostumbran a perdurar mucho, hay el deseo de probarse algo a sí misma.

Las mujeres Virgo que alguna vez dan unos pasos por la florida ruta de la promiscuidad tienen la habilidad suficiente para esconder el traspié; y, de todas formas, ese comportamiento es inusual. La naturaleza sensible  es contenida, pero no inexistente.

Si bien sean fastidiosamente minuciosas con las pequeñeces, las jóvenes Virgo tambíen pueden ser las criaturas más desprendidas, afables y buenas del planeta.

Hay algo afable y extraño en la risa de la mujer Virgo.

Cuando la risa de la mujer Virgo se suelta, suena como un repique de campanillas.

Para ella, la verdad es belleza, y la belleza es certeza. Únicamente se abrirá con alguien en quien confía, y mucho cuidado porque para Virgo ¡las cosas pequeñas significan mucho!

El sigiloso valor y el profundo sentido de la responsabilidad actúan habitualmente como un mágico cemento que sostiene unidas a las familias grandes.

Es extraño que tenga más de uno o dos hijos, pareciera que la maternidad no fuese precisa para satisfacer su femineidad.

Sin embargo, en el momento en que el bebé haya irrumpido en su vida, la mujer Virgo nunca va a olvidar sus necesidades físicas, emocionales o educativas.

Posiblemente, no le resulte tan simple satisfacer a su hijo en sus necesidades de amor; pese a todo, si se siente segura de tu amor y sabe que la valoras, se relajará y rodeará a vuestros niños de amor más radiante.

Los pequeños acostumbran a encontrar exquisitamente agradables y dulces a las mamás Virgo.

En su empeño de inculcar buenos hábitos, Virgo mantiene siempre un “toque de ternura” que le da al pequeño la seguridad de su amor.

Es la misma que desempolvará todos tus viejos sueños hasta hacerlos “relucir” nuevamente; y vas a tener una mujer que nunca te pedirá la maquinilla de afeitar, ni empleará tu cepillo de dientes para pintarse las pestañas.

Va a ser limpia y parca en el vestir; con la mujer Virgo vas a poder hablar de mucho más que de “pañales” y de comentarios de peluquería. Sus ojos son frescos lagos de puro amor y, cuando sonríe es capaz de alumbrar toda la habitación.

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Hombre Virgo

No pongas tus esperanzas en un hombre Virgo si tu corazón está ávido de “sueños románticos” y de “cuentos de hadas”; porque, entonces, te vas a morir de cansancio en la espera.

Una historia de amor con un Virgo puede representar un violento golpe contra el suelo para un alma sentimental, y eso duele.

Es un hombre que vive absolutamente en un nivel material y práctico, y que no ve mucho sentido en las librescas abstracciones de la ficción. Claro que, de todas formas, el inconveniente podría ser puramente teórico.

Para iniciar una relación amorosa, deberás hacer un enorme esfuerzo para llevarle hasta “algún sitio” que se aproxime al umbral de una relación hombre-mujer.

Realmente, desde muy pequeños, tienen profundas vinculaciones cariñosas, pero no es un amor del estilo del de Romeo y Julieta. La primordial forma de dar expresión a esta palabra es una sacrificada “devoción” a la familia y a los amigos.

El hombre Virgo nació con un instintivo amor por el trabajo, el deber y la disciplina.

Y se inclina, de manera natural, a ayudar a los desprotegidos. Hay caminos muy precisos para llegar al corazón de un hombre Virgo.

La reacción  frente a una decepción amorosa es, generalmente, zambullirse en el trabajo; aunque es bastante difícil que lo manifieste en sociedad generalmente y, la próxima vez tendrá mucho cuidado.

El instinto básico del hombre Virgo es la castidad, y de él solo se separa por una buena causa, o por una autentica mujer.

Si el destino así lo establece , Virgo está dispuesto a admitirlo sin demasiado trauma “sensiblero”.

De modo que por el mundo hay muchos solteros; si bien, a “su manera”, sean capaces de tener muy hermosas, si bien poco profundas, relaciones amorosas. Sin ponerse jamás en evidencia, el hombre Virgo puede ser un profesor en el arte de la seducción sutil.

Aun cuando el hombre Virgo no sea de tu generación, podrás sentir al mirarle o al escucharle mariposas en el corazón. El hombre Virgo es una mezcla de pulcritud, intelecto y determinación.

Algo debe arder al rojo vivo para generar auténtica pasión en el corazón de Virgo.

Sabemos de cierto actor Virgo que, en cierta ocasión, aceptó un papel en una de esas películas realmente toscas, pero lo hizo rigurosamente por el dinero –en aquellos tiempos no tenía un céntimo– y aún hoy se sonroja cuando alguien se lo menta.

Naturalmente, un hombre es un hombre, y no todos los Virgo son monógamos, pero sí mantienen siempre cierta ‘pureza de actitud’.

En el amor de un hombre Virgo hay, siempre algo limpio y puro, que nunca llega a encenderse; ni tan siquiera en mitad de un acto pasional, por más frívolo que pueda parecer exteriormente por causa de las circunstancias.

Se va a tomar un tiempo bello en la busca del objeto de su amor, por el hecho de que es tan critico y minucio- so en la elección de mujer como lo es para comer o bien acicalarse, o bien en sus hábitos de salud y de trabajo. Emotivamente, es hombre bastante difícil de conmover.

Te vas a preguntar si el hombre Virgo está hecho de mármol, o es que no tiene corazón.

De cuando en cuando algún hombre Virgo, por curiosidad o por frustración, procurará de forma deliberada ajustarse a un comportamiento promiscuo, sencillamente, para revisar que no le falta masculinidad.

Claro que no le falta, y tan pronto como lo verifique, va a dejar de buscar experiencias artificiales para probarse.

Por más sosegado y apacible que sea, un hombre Virgo no puede sostenerse para siempre inmune a la llamada de la naturaleza humana, pero, cuando cede, se le hace bastante difícil aceptarlo. Es algo más que un talento de actor, está latente pero es sumamente refinado lo que se oculta en Virgo.

El único rasgo de “cuento de hadas” que hay en una historia de amor con un hombre Virgo es que, si está genuinamente enamorado, esperará los años necesarios hasta conseguir a su auténtica pareja, o será capaz de trepar a mil montañas para llevársela a su hogar.

No vas a poder solicitar un compañero más tierno y afable cuando sientas el corazón herido por una palabra dura, o cuando estés enferma.

Un hombre Virgo es sin duda benevolente y considerado con todas las pequeñas cosas que tanta relevancia tienen para las mujeres. Aunque, sin ser celosos ni apasionados, los hombres Virgo son sumamente posesivos.

Si bien no te hará escenas de celos por las atenciones que tengan contigo otros hombres, conociendo su profunda posesividad no debes olvidar que con un tanto de libertad basta.

La mujer casada con un hombre Virgo que se distancia demasiado del fuego del hogar, y con demasiada frecuencia, puede encontrarse al retornar con que ha desaparecido su marido.

La fidelidad de un hombre Virgo es total, y le enfada –de manera profunda– destruir los nudos familiares, pero cuando su sentimiento de decencia está herido, no vacila en cortar limpiamente por lo sano, frente al tribunal de divorcios.

Ni tan siquiera la inusual claridad de la memoria de Virgo, le va a llevar a verter lágrimas sentimentales sobre el pasado, por la sencilla razón de que es capaz de disciplinar su memoria con exactamente la misma solidez con que domina sus emociones.

Un hombre Virgo que ha tomado una resolución, se marcha, y en el momento en que se ha ido, no hay lágrimas ni excusas que puedan hacerle cambiar de parecer.

Si has puesto tu corazón en un hombre Virgo, va a ser mejor que te esmeres por sostener la cabeza libre de telarañas cuando estás con él.

A un hombre Virgo le “enferman” la ignorancia, la estupidez y el pensamiento chapucero; prácticamente tanto como la suciedad y lo vulgar, y es poco decir.

sin embargo, basta con que la mujer que haya atrapado el corazón de un hombre Virgo se vista con elegancia; asdemás, y tenga un cerebro bien amueblado bajo su “limpio peinado”… y sí, hemos dicho “limpio peinado”.

A un hombre Virgo le agradan las mujeres limpias de cuerpo y alma, y que se vistan bien –aunque no vivan pendientes de la moda–.

No es preciso que seas una especialista en cocina, pero por favor, no tengas la ingenuidad de pensar que un hombre Virgo dejará que le nutras a base de cocina precocinada.

Una buscadora de placeres, ególatra y sin imaginación, no va a llegar a ninguna parte, aunque el sexapil le salga hasta por las orejas.

Es el último hombre del mundo a quien vas a poder hallar fugándose con una corista sin sostén –incluso es probable que le prestara el jersey si tuviera frío–.

Y tratándose de “atar bien las cosas”, lo que un hombre Virgo busca es una esposa, no una amante en ningún sentido del término. Generalmente, los hombres Virgo no tienen grandes anhelos de ser progenitores. No obstante, cuando el hijo o los hijos han nacido:

El hombre Virgo es un padre muy aprensivo y que nunca se toma a la ligera sus responsabilidades.

Un padre Virgo va a dar mucha relevancia al intelecto y va a ser constante en la educación y muy protector cara a los sentimientos de los suyos. Toda vez que se mostrará recio con sus hijos en cuestiones de moral, cortesía y buena crianza.

Hasta los divorciados se preocuparán de que su prole esté bien atendida, vivan donde vivan; y de que reciban la educación conveniente. Generalmente, los hijos de los hombres Virgo medran sabiendo querer y respetar los libros y la cultura.

Es extraño que un padre Virgo malcríe a los pequeños, antes bien les impondrá siempre la precisa disciplina.

Todo esto está realmente bien, pero puede ser preciso que haya más expresiones físicas de aprecio entre el padre Virgo y sus hijos, puesto que esta expresión no es una cosa que “le brote” de manera natural.

Salvo que desde la primera niñez de sus hijos haga un esfuerzo en este sentido, es realmente posible que un día descubra que se ha levantado una barrera impenetrable entre él y esos hijos a los que tanto ama.

Déjalo que se las arregle con su humor gruñón y te sorprenderás de la ternura con que te lo compensará.

Déjalo que Virgo se preocupe, que le hace bien; para Virgo, es una suerte de ejercicio mental.

Ahora bien, si las preocupaciones están afectando a su estado físico, arráncale de ellas sugiriéndole algo interesante o diferente para hacer. No es muy difícil llamar la atención mental, si bien si pueda serlo conservarla.

Ahora que bien sabes lo que te espera, si prosigues aún enamorada de ese hombre Virgo, puedes esperar un futuro bastante satisfactorio.

Con un Virgo vas a tener un marido que te va a mantener prevenida y que permanecerá bien informado, un hombre que no aguardará que atiendas sus caprichos ni que te muestres todo el tiempo atrayente y alucinante, con un toque de esencia perfumada tras las orejas y una rosa entre los dientes.

No importa lo haga, intenta no protestar. Recuerda que no está hecho para aguantar exactamente el mismo género de análisis crítico que aplica a el resto de los mortales.

Hazte a la idea de que te criticará, y no le des importancia: Virgo no puede dejar de buscarle los cinco pies al gato. En el momento en que hayas dejado de resentirte, vas a poder relajarte y gozar verdaderamente de tu fiel e inteligente compañero.

Un hombre Virgo no es un ángel, pero tú nos vas a querer que le afloren alas en la espalda cuando experimentes que muchas esposas se van a sentir envidiosas de ti.

Piénsalo, ¿cuántas mujeres están casadas con un hombre trabajador y apuesto, que mantiene la casa limpia y ordenada, recuerda de los aniversarios y hace milagros con el talonario de cheques?, ¿cuántas mujeres tienen un marido inteligente, que se viste bien, raras veces sale con sus amigos o se le van los ojos tras otras mujeres y es, normalmente, atento y considerado?

Vuelve a fijarte bien. Eso, ¿no es más que una reflejo de las luces de la calle cerca de la cabeza de tu hombre Virgo? O, más bien, ¿podría ser… una suerte de aureola que desprende su energía?



Documental Horóscopo Negro Virgo



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